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Tips para conseguir un estilo nórdico en la habitación de tu bebé
¿Estás a punto de ser papá o mamá y te gustaría darle un toque cálido y suave a la habitación de tu bebé? ¡No solo te pasa a ti! En los últimos años, muchos padres han buscado inspiración en el estilo nórdico para crear la habitación de su peque.
Y no es casualidad: este estilo encuentra el equilibrio perfecto entre funcionalidad, estética y calidez, ayudando a crear un espacio tranquilo, luminoso y pensado para el bienestar del bebé.
En este post te compartimos algunos tips para conseguir una habitación de estilo nórdico cuidada, acogedora y atemporal. ¡Sigue leyendo!

Prioriza la luz y los colores suaves
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es la luminosidad. Por lo que partiendo de esa base, los tonos claros como el blanco, el beige o los grises suaves son los más ideales para crear ese efecto. Además, favorecen el descanso del bebé porque transmiten calma y tranquilidad.
Elige materiales naturales
La madera es la gran protagonista del estilo nórdico, sobre todo en la habitación de un bebé. No solo es un material seguro y libre de tóxicos, sino que también aporta calidez, naturalidad y una estética atemporal. Es recomendable que la cuna donde tu peque pase sus primeras noches sea de este material, y que optes por combinarla con tejidos como el algodón por su suavidad y su respeto por la piel del bebé.
Prioriza el orden y la sencillez
El gran enemigo del estilo nórdico…¡son los espacios recargados! Por lo que es mejor optar por mobiliario funcional, con líneas sencillas y pensado para facilitar el orden. Mantener el orden no es solo una cuestión de estética y equilibrio visual, sino de salud, ya que siempre va a transmitir tranquilidad y una sensación positiva en nuestro día a día.
Apuesta por muebles evolutivos
Un tip para ir adaptando el estilo nórdico al crecimiento de nuestro bebé es elegir muebles evolutivos o convertibles. Al ser piezas funcionales que ofrecen muchas posibilidades, estamos también apostando por la sostenibilidad, el ahorro de espacio y de dinero. Y además, son respetuosos con el ritmo del crecimiento de nuestro peque y eso nos hace ganar tranquilidad.

Añade detalles con personalidad
Y por último, el tip “rey” de este post: ¡arriesga! Porque aunque el estilo nórdico parte del minimalismo, siempre hay lugar para añadir detalles que diferencien nuestro hogar y que cuenten quienes somos. En el caso de la habitación de tu peque, partiendo de los colores suaves, puedes ir añadiendo toques más atrevidos y tiernos con láminas infantiles, textiles y decoración que te ayuden a contar una historia y construir un espacio acogedor y personal.
En definitiva, decorar la habitación de tu bebé con estilo nórdico es apostar por el orden, la tranquilidad y la funcionalidad y construir un entorno pensado para cuidar, acompañar y crecer juntos, creando un espacio lleno de amor desde el primer día.
