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Señales de que tu bebé está preparado para empezar con BLW
Después de descubrir qué es el BLW, llega una de las preguntas más habituales entre las familias: ¿cómo sé si mi bebé está preparado para empezar?
Aunque la alimentación complementaria suele iniciarse alrededor de los 6 meses, no todos los bebés están preparados exactamente al mismo tiempo. Más que fijarnos únicamente en la edad, es importante observar su desarrollo y comprobar si ha adquirido determinadas habilidades que le permiten participar en las comidas de forma segura.
El momento de empezar no debería ser una carrera. Cada bebé tiene su propio ritmo y acompañarlo significa aprender a reconocer sus pequeñas señales.
¿Tiene que tener exactamente 6 meses?
Los 6 meses son una referencia importante para comenzar la alimentación complementaria, pero cumplir 6 meses no significa automáticamente que un bebé esté preparado para el BLW.
Antes de empezar, conviene observar si muestra diferentes señales de madurez relacionadas con la postura, el control corporal, la coordinación y el interés por los alimentos.
Además, ante cualquier duda sobre el inicio de la alimentación complementaria, es recomendable consultar con el pediatra o profesional sanitario de referencia.

1. Puede mantenerse sentado con estabilidad
Una de las señales más importantes es que el bebé pueda mantenerse sentado con un buen control de su cuerpo y de la cabeza.
Para comer de forma segura necesita permanecer erguido y estable durante las comidas. Por eso, contar con un espacio adecuado y una postura correcta es fundamental.
No se trata de que tenga que sentarse perfectamente solo desde el primer día, sino de que tenga el desarrollo postural necesario para permanecer estable durante la comida.
2. Tiene un buen control de cabeza y cuello
El control de la cabeza y el cuello también es esencial.
Un bebé preparado para comenzar la alimentación complementaria debería poder mantener la cabeza erguida y controlarla con facilidad, especialmente mientras está sentado.
Esta capacidad le permite interactuar mejor con los alimentos y mantener una postura adecuada durante las comidas.
3. Muestra interés por la comida
¿Te mira mientras comes? ¿Intenta coger lo que tienes en el plato? ¿Sigue con atención los movimientos de las personas que comen a su alrededor?
El interés por la comida puede ser una señal de que empieza a sentir curiosidad por este nuevo mundo.
Eso sí, tener interés por la comida por sí solo no significa que esté preparado. Debemos observarlo junto al resto de señales de desarrollo.
4. Puede llevar objetos a la boca
A esta edad, los bebés exploran gran parte de su entorno a través de la boca.
Cuando empieza a ser capaz de coger objetos y llevárselos a la boca de forma intencionada, está desarrollando habilidades de coordinación que también serán importantes durante la alimentación.
En el BLW, esta capacidad cobra especial importancia porque el bebé participa activamente: coge el alimento, lo explora y decide cómo interactuar con él.
5. Ha desarrollado coordinación entre manos y ojos
Coger un alimento, acercarlo a la boca y explorarlo requiere coordinación.
Durante esta etapa, el bebé comienza a perfeccionar la relación entre lo que ve, lo que quiere coger y el movimiento de sus manos.
Al principio puede que el alimento termine en la mesa, en la ropa o incluso en el suelo. Y está bien. Forman parte del aprendizaje.
El objetivo de las primeras experiencias no es que coma grandes cantidades, sino que descubra y aprenda.
6. Ha desaparecido el reflejo de extrusión
Otra señal relacionada con la maduración es la disminución del reflejo de extrusión, mediante el cual los bebés pequeños tienden a empujar con la lengua hacia fuera aquello que introducen en la boca.
Cuando este reflejo disminuye, el bebé puede gestionar mejor los alimentos dentro de la boca.
Sin embargo, esto no significa que desaparezca cualquier movimiento de sacar alimentos con la lengua. Durante las primeras experiencias es completamente normal que el bebé explore y expulse parte de la comida.

No todos los bebés muestran las señales de la misma manera
Cada bebé se desarrolla a su propio ritmo. Algunos mostrarán interés por la comida muy pronto y otros necesitarán más tiempo. Algunos tendrán una gran coordinación desde el principio y otros irán adquiriéndola poco a poco.
Por eso, no debemos comparar a nuestro bebé con otros niños de su edad.
La alimentación complementaria es un proceso progresivo y no existe un único camino válido para todas las familias.
La seguridad es lo primero
Cuando hablamos de BLW, la seguridad debe estar siempre presente.
El bebé debe comer sentado y en una posición estable y erguida, siempre acompañado y bajo la supervisión de un adulto.
Además, los alimentos deben prepararse de manera adecuada a su etapa de desarrollo, teniendo especialmente en cuenta su textura, tamaño y forma para reducir el riesgo de atragantamiento.
También es importante conocer qué alimentos pueden suponer un mayor riesgo y cómo ofrecerlos de forma segura.
Por eso, antes de comenzar, además de observar las señales de nuestro bebé, es recomendable informarse y contar con el asesoramiento de un profesional sanitario.
¿Y si todavía no está preparado?
No pasa nada.
Si tu bebé todavía no muestra todas estas señales, no hay necesidad de apresurarse. La alimentación complementaria llegará cuando esté preparado.
Mientras tanto, puedes seguir compartiendo momentos en la mesa, dejar que observe cómo coméis, hablarle sobre los alimentos y permitirle descubrir poco a poco nuevas experiencias.
Porque acompañar también significa saber esperar.
Prepararse para descubrir un nuevo mundo
Comenzar con BLW es mucho más que ofrecer los primeros alimentos.
Es acompañar al bebé mientras descubre nuevas texturas, sabores y sensaciones. Es permitirle experimentar, respetar sus tiempos y celebrar cada pequeño avance.
Y para que pueda hacerlo, necesita algo tan importante como los propios alimentos: un entorno seguro, cómodo y pensado para él.
En Micuna creemos que los espacios que rodean al bebé también forman parte de su desarrollo. Por eso, cuando llega el momento de compartir la mesa, una trona adecuada puede convertirse en mucho más que un lugar para comer: puede ser su primer espacio de autonomía alrededor de la mesa familiar.
En el próximo artículo de nuestra serie sobre BLW hablaremos de algo que suele generar muchas dudas: qué alimentos podemos ofrecer al bebé y cómo prepararlos para sus primeras experiencias con la alimentación complementaria.